Cuando este año la selección vuelva a caer en cuartos, si es que llega, espero que todo el mundo vuelva su indignación hacia quien ha dinamitado al grupo humano que hizo posible ganar la Eurocopa del 2008 y el Mundial del 2010: José Mourinho.

 

Que las relaciones entre barcelonistas y madridistas en el combinado español no son buenas es algo obvio. ¿Cómo se puede pasar página después de todo lo ocurrido en el inicio de esta Liga y el final de la anterior? Hay familias que no pueden volver a sentarse en la misma mesa por mucho menos que eso.

 

A Xavi le rascaron con la uña en una entrevista y saltó el barniz. Apareció el malestar por el mal perder que tuvo el Madrid la temporada pasada y en el inicio de esta, en la Supercopa de España más bronca que se recuerda desde su ¿prescindible? creación.

 

Y según la Central Lechera, esto ha provocado mal rollo entre los madridistas de la selección, que han decidido “pasar página por el bien del grupo”. Esta preocupación por el bien de la selección española bien podrían haberla tenido antes de decir las barbaridades que dijeron contra el Barça para desacreditar sus triunfos. Ahora quizás sea demasiado tarde.

 

Es cierto lo que dijo Xavi: el Barça demostró saber ganar y saber perder, mientras que el Madrid suspende claramente en lo segundo. Y tiene todo el derecho a decirlo porque no es un insulto ni una desconsideración. Es una descripción de la realidad, y a quien no le guste la realidad que trabaje para cambiarla, porque está en su mano.

 

Mourinho se cargó la selección con su dedito y sus ataques constantes a Guardiola. A él le daría vergüenza ganar la Champions como lo hizo el Barça, y a nosotros nos da vergüenza ajena observar el patetismo de un mal perdedor. Lo dijimos entonces y lo recordamos ahora, antes de que empiece la competición, para que no nos llamen cenizos: la selección esta rota, acabada. Y sólo faltaría que ganase la Eurocopa Portugal con gol de Cristiano Ronaldo, para alegría de Mourinho. Sería una ironía –más- del destino.

 

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