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Después del Real Madrid-Barça de ayer fui a la tertulia de Hat Trick Barça, en TV3, invitado por Bernat Soler, uno de los escasos periodistas deportivos que en un día complicado son capaces de salir ante las cámaras con solvencia y, a la vez, capacidad para sonreír. ¡Que tampoco se acaba el mundo, caramba!

Uno de los ejes del debate fue la inevitable preguntita sobre si asistimos a un fin de ciclo en Can Barça. Del intercambio de argumentos surgido, me quedé con algunas conclusiones. Y otras las he ido reflexionando a posteriori.

1- El Barça sufre algo más que una crisis pasajera. Nos hallamos frente a una crisis de sistema, que vuelve al equipo vulnerable a ciertos esquemas de juego desarrollados por equipos altamente competitivos.

2- Alguien tiene que reinventar el sistema y liderar al equipo hacia un esquema que incorpore mejoras no cosméticas, sino estructurales.

3- Ese alguien no puede ser ahora mismo Tito, por enfermedad, ni mucho menos Jordi Roura, por falta de liderazgo.

4- El mandato de Messi en el equipo ha llegado a esclerotizar. No existen alternativas solventes de ataque cuando el astro argentino desaparece. El nuevo esquema de juego no puede depender de los deseos de Messi, sino de las necesidades del equipo.

5- Hay que buscar una alternativa a Tito más sólida hasta que este vuelva al banquillo o decida qué hacer con su futuro inmediato. Alguien que esté dentro del club o en su órbita y cuya voz sea escuchada y respetada por los jugadores. ¿Charly Rexach?

6- En estos nueve días que quedan hasta el partido frente al Milan, el equipo tiene que hacer un serio esfuerzo para resetearse anímicamente y buscar alternativas efectivas en defensa y ataque. Trabajar, trabajar y trabajar.

7- Independientemente de lo que ocurra el martes 12, hay que replantearse la temporada que viene como el año cero de una nueva era. Hasta hace diez días hemos vivido del Barça de Guardiola, y ahora toca alumbrar un nuevo modelo.

8- Desterremos de una vez por todas la expresión “este equipo tiene crédito”. Un equipo es como una empresa: lo que cuentan son los resultados del ejercicio actual y no los de años pasados.

9- El Barça está por encima de personas pero también de sistemas de juego. Sí, nos gusta el tiqui-taca, pero no podemos dar tantas pistas al rival. Ya todo el mundo sabe cómo jugamos, y en el deporte eso es un handicap casi insuperable. Hay que volverse imprevisibles.

10- No hay que tener miedo al cambio y al recambio. Ahora mismo es lo que necesitamos con más urgencia.

La buena noticia es que el Barça ya hizo algo muy parecido a lo que hay que acometer ahora al final de la etapa de Rijkaard. La mala noticia es que entonces Messi todavía no había dado lo mejor de si mismo, y ahora hay que preguntarse también cómo gestionar su futuro.

Compaginemos nuestro corazón blaugrana con una respuesta cerebral y realista a los problemas. Visca el Barça del futur!

En twitter: @carlestorras

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