Oscar Campillo, director del Diario Marca desde 2011

Oscar Campillo, director del Diario Marca desde 2011

Qué tiempos aquellos en los que a Florentino le bastaba con enarcar una ceja para que un ejército de periodistas de Madrid se esforzaran en acompasar su ética periodística con el tam tam proveniente de las oficinas de Concha Espina.

Las cosas hace un tiempo que empezaron a cambiar, pero en este fundido a negro que estamos viviendo de la era Mourinho – qué final tan lánguido y melifluo, con lo que él ha sido- a Florentino se le multiplican los respondones.

El primer golpe mortal al florentinato mediático lo asestó Pedro J. al sentar en el banquillo al director del diario Marca, en 2011. La salida de Eduardo Inda del terreno de juego y la incorporación de Óscar Campillo, un periodista de los que van a cubrir una guerra y se olvidan del chaleco antibalas en el hotel, significó el inicio de una tormentosa etapa en las relaciones entre Marca y el club blanco. Algunas portadas empezaron a cuestionar los métodos entre castrenses y circenses de Mourinho.

El diario AS ha sido el último en sumarse a las honras fúnebres por la Central Lechera. Su director, Alfredo Relaño, ha relatado esta semana en su columna -la misma que alumbró el término ‘villarato’- una refriega entre Florentino y un reportero de Onda Cero. Según parece, al periodista se le ocurrió contar en antena que el empresario había escuchado algún abucheo durante un partido del Castilla. Florentino le buscó, “le acusó de mentir y aseguró que hablaría con su jefe”. Un clásico de la censura caciquil expresado de forma tan burda que hubiera incomodado a Santiago Bernabéu. A quién se lo ocurre, en unas épocas en las que ni un príncipe se salva de una buena bronca en el mismísimo Liceu.

Los nombres de entrenadores y de jugadores a incorporar en la casa blanca se suceden en la prensa deportiva de Madrid sin aparente orden ni concierto. Lo único que parece seguro es que Florentino accederá a un nuevo mandato, a menos que algún aspirante a candidato le dé la vuelta a susbolsillos y sume 75 millones de euros. Nada, calderilla.

Este es, ahora mismo, el único proyecto de futuro del más importante club de fútbol del siglo XX: más Florentino, menos democracia interna e ir a tortas con su coro mediático. Vamos, la mejor receta para el éxito.

Publicado en El Mundo Deportivo (02-06-2013)
En twitter: @carlestorras

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