La intervención de Gerard Piqué ante los periodistas deportivos (¿o sería mejor llamarles contertulios del Chiringuito?) que cubrían el Francia-España del martes me sugiere una serie de preguntas:

  • ¿Tiene que ser Gerard quien cargue con la responsabilidad de ejercer como portavoz del barcelonismo? Algunos le agradecemos la gallardía, principalmente ante la dejación de funciones de la directiva. Pero quizás Gerard debería poder centrarse en jugar, que es para lo que le pagan. La timorata intervención posterior del vicepresidente Jordi Cardoner no cambia ni un ápice esta apreciación.
  • Los periodistas que preguntan a Piqué repetidamente por los temas “calientes” que saben que les van a proporcionar carnaza, cómo se atreven luego a contestarle en tono recriminatorio? ¿Están allí para informar o para opinar? Compañeros, si preguntáis, luego a transcribir y a callar.
  • Por mucho que salga el jefe de lo penal de la abogacía del Estado a decir misa, ¿alguien en España todavía duda de la connivencia entre el Real Madrid y los poderes fácticos del Estado? ¿Alguien duda del pacto del silencio en los medios de comunicación respecto al Florentino power?

He estado dos veces en mi vida en el palco del Bernabeu. Mis conclusiones:

  • Tienes la sensación de estar ante la concentración de poder más grande que se pueda ver en la capital de España. Mucho más que en la recepción del 12 de Octubre en el Palacio Real, donde principalmente se ven militares, periodistas, políticos, representantes diplomáticos y algún empresario de rango medio. En el Bernabeu, en cambio, se ven todos los peces gordos: presidentes de compañías del Ibex35, magistrados del Tribunal Constitucional y del Supremo, los ministros y secretarios de Estado con más tajada en los presupuestos generales, abogados del Estado, y altos funcionarios en general. En serio quieren comparar lo que sucede en ese palco con lo que sucede en el del Camp nou? ¿En serio?
  • Florentino, como buen pupilo de Santiago Bernabéu, utiliza su influencia en beneficio del Real Madrid y pone al Real Madrid al servicio de los altos poderes del Estado. Y si de paso hay algo para ACS, su empresa, pues bienvenido sea.
  • El Santiago Bernabeu tiene palcos acristalados alquilados por las grandes corporaciones de este país. Yo estuve invitado en una ocasión en el palco que tiene en exclusiva la compañía Telefónica: unas veinte plazas asistidas por dos simpáticas azafatas que te ofrecen todo tipo de bebidas alcohólicas. Cuando luego lees que Florentino ha cerrado con Telefónica  un multimillonario acuerdo de patrocinio, terminas de atar cabos. Les aseguro que todo lo que pueda decir Gerard Piqué es poco.

 

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