1 – La monarquía, no refrendada por los ciudadanos ni responsable ante la justicia.

2 – La falta de cariño institucional hacia los perdedores de la guerra civil.

3 – Un Tribunal Constitucional controlado por su ala más conservadora.

4 – Una Constitución aprobada por miedo a los militares.

5 – La interpretación siempre restrictiva de la Constitución en materia autonómica.

6 – La falta de interés en llegar al fondo de la trama de los GAL.

7 – La existencia de una doble trama corrupta dentro del Cuerpo Nacional de Policía.

8 – Las comisiones parlamentarias de investigación que sólo sirven para crear más confusión.

9 – Un poder judicial que ha tardado 30 años en atacar la corrupción política.

10 – Una educación pública o concertada que nunca ha conseguido ser laica.

11 – Una política autonómica que penaliza fiscalmente a las comunidades
más productivas.

12 – Una inversión en infraestructuras públicas determinada por criterios ideológicos.

13- Unos medios de comunicación que siempre hablan de soberanismo y nunca invitan a soberanistas.

14 – La configuración radial de todos los medios y vías de transporte.

15- Los peajes que sólo se rescatan cuando están en Madrid y entran en quiebra.

16 – Una izquierda que prefiere un gobierno de derechas a negociar con soberanistas.

17 – Un Estado que no defiende a las lenguas co-oficiales ni dentro ni fuera de sus fronteras.

18 – Un gobierno capaz de “desmontar la sanidad” de un territorio para amedrentar sus reinvidicaciones.

19 – Una nación española que proclama su supremacía sobre las demás naciones del Estado.

20 – Una Constitución que pone al Ejército como garantía última de la unidad de España. ¿La unión hace la fuerza o se hace a la fuerza?

21 – Unas leyes que garantizan el derecho a vivir sólo en castellano en comunidades con lengua co-oficial.

22 – Una derecha rehén de la Iglesia católica y de su cerrazón en materia de igualdad de la mujer y derechos LGTB.

23 – Un poder judicial más interesado en influir en los telediarios que en ser justo.

24 – Una mayoría social que prefiere que no se vote a aceptar un resultado electoral adverso.

25 – Una derecha que da lecciones de democracia sin haberse sacudido todavía la herencia del franquismo.